27 de agosto de 2010

Un suspiro confitado.



Fútbol, besos, baldío.

Domingo, botines perdidos…por ahí.
Entre nieblas de carbón encendido,
prendidos.


Un suspiro confitado.
Ambos decididos a olvidarlo todo.
Los coches pasan tocando bocina.


Goles rosas, nos rozan.


Estuvimos tan atentos a que nada sucediera,
pero cuando nos dormimos…
para cuando nos dormimos.

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