El sábado pasado se terminaron los cursos de Bordado Ruso (también conocido como Aguja Mágica) que impartí en Chile. Estoy muy agradecida con todas las niñas que asistieron y sobre todo con todos los comentarios que hicieron hacia el taller. Yo llegué con la idea de hacer solo un taller y terminamos haciendo 3! y estoy segura -gracias a los comentarios de chicas que quedaron fuera- que podríamos hacer un par más, lamentablemente traje muy poco material y justo nos alcanzó para estas fechas.
Lo que mas me preocupaba era el no poder entenderme con las niñas, pero gracias a las tías de Andrés y a mis visitas a las tiendas de tela, mercerías y laneras logré aprender el cambio de nombre de los materiales para que ellas pudieran buscar mas adelante y poder trabajar.
No me queda más que darles las gracias a todas las personas que hicieron estos cursos posibles, como les contaba ya estuvimos enseñando en México, Estados Unidos y ahora en Chile!! eso es una bonita señal de que las mujeres de hoy quieren rescatar lo hecho a mano y sacarle mucho provecho, ojalá y se animen pronto hombres a participar y crear una conciencia y amor por los oficios antepasados.
Les dejo unas imagenes del curso pasado y mas abajo les muestro un video del 1er curso.
Y espero que con estas imágenes se atrevan a inscribirse en algún taller de su localidad, yo siempre les comento a mis niñas que cada cabeza guarda ideas diferentes y ojala y ellas puedan llevar acabo proyectos que enamoren o quizás puedan dar cursos de esta misma técnica, lo que importa es que se corra la voz de estas hermosas labores que nuestras abuelitas tanto adoraban.